Factores de riesgo para las hemorroides | Ivis-Med
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Factores de riesgo para las hemorroides

cómo curar las hemorroides sangrantes

Factores de riesgo para las hemorroides

En otras publicaciones del blog, al responder a la pregunta de cómo curar las hemorroides sangrantes manteníamos firmemente que no estamos hablando de un problema del conducto anal, sino que se trata de una afección de tipo circulatorio. En todo caso, existen diversos factores que hacen que unas personas sean más proclives que otras a padecer este problema. Lo cierto es que la patología hemorroidal es multifactorial, es decir, muchas causas pueden influir en el desarrollo de las hemorroides. Aún así, podemos citar algunos factores que se repiten. Vamos con ellos.

El primero es la edad, teniendo en cuenta que las hemorroides suelen aparecer en la edad adulta, a partir de los 20 años. La incidencia entre la población es alta, se calcula que entre un 10% y un 50% de las personas las padecerán en algún momento de su vida. Tienen que ver además factores hereditarios y los problemas de estreñimiento crónico teniendo en cuenta que estas personas han de hacer esfuerzos importantes durante la defecación. Las hemorroides son frecuentes además entre las mujeres gestantes ya que, durante el embarazo, aumenta como es lógico la presión en el abdomen. Tampoco ayudan a prevenirlas ni las dietas pobres en fibra en las que no se toma el agua necesaria ni los hábitos de vida sedentarios sin ejercicio físico moderado.

De todos modos, en IVIS MED recordamos a toda persona que se pasa por nuestra consulta que las hemorroides constituyen un problema a atajar desde la raíz y que no hay que focalizar los esfuerzos médicos en sus consecuencias. Hay que desterrar la idea de que se trata de alteraciones en el tejido conectivo de las venas hemorroidales. Evitar que la situación se agrave hasta tal punto que sea necesario intervenir quirúrgicamente sobre el plexo hemorroidal. Pero, aunque es necesario actuar con celeridad, nunca está de más recordar cuáles son los síntomas. Insistimos, nos referimos a síntomas que no deberíamos llegar a presentar si, como decimos, actuamos con tiempo y atajamos la situación. Hablamos de sangrados, dolor durante la dilatación anal, prolapsos venosos, picor continuo y tenesmo rectal, la sensación permanente de necesidad de defecación.